Este martes 3 de noviembre, 1.070 familias de Cerro Navia recibieron las llaves de sus departamentos en el Condominio Parque Las Violetas, un proyecto de Constructora OVAL que transformó un terreno antes ocupado por una toma, en un barrio con áreas verdes, calles y sedes comunitarias.
“Todas las familias postularon por la misma vía. Y lo más importante: todo esto se logró sin usar la fuerza. Donde hubo una toma, hoy hay un barrio”, destacó el gerente general de OVAL, Oscar Valladares, al celebrar el resultado de un proceso extenuante, pero exitoso.
Del campamento a la casa propia
Más del 44% de los beneficiarios vivió antes en esos terrenos, en el Campamento Violeta Parra, que llegó a tener más de 800 viviendas precarias y fue erradicado tras la pandemia. Una vez cumplidos los requisitos, estas familias se sumaron a otras 591 que ya habían iniciado el camino a través del municipio, y hoy todas son propietarias.
Para el alcalde de Cerro Navia, Mauro Tamayo, el hito tiene detrás una larga espera: “El terreno estaba tomado y además había vecinos esperando diez o más años en sus comités, buscando una solución habitacional y teniendo los ahorros. Se logró articular una propuesta del Estado y sumar al Serviu. Han pasado varios gobiernos y se ha demostrado mucho trabajo, esfuerzo, compromiso y convicción de que era posible tener una vivienda en Cerro Navia”.
Departamentos y espacios para vivir en comunidad
El condominio tiene edificios de cinco pisos con tres tipologías de departamentos, incluidas unidades para personas con movilidad reducida. Todos superan los 55 metros cuadrados y cuentan con tres dormitorios, cocina, logia, estar-comedor y baño, además de ventilación pasiva, envolvente térmica, luz natural y ventanas de termopanel.
A esto se suman juegos infantiles, espacios recreativos, salas multiuso, estacionamientos y escaleras interiores. Los vecinos ya trabajan junto al municipio y el Plan Condominio Seguro para instalar cámaras y mejorar la iluminación del conjunto.
Un barrio que se construye entre todos
El trabajo conjunto entre OVAL, el municipio y el Serviu Metropolitano también fortaleció el tejido social, sin distinguir el origen de cada familia. Lorena Henríquez, dirigenta y trabajadora social, lo vive en el día a día: “Tenemos una relación muy bonita, no hay que hacer distinción entre nosotros, los de prelación, y los que vienen del campamento. Hemos hecho hasta ferias en conjunto, para conocernos, para formar parte de una comunidad”.
Un entorno que crece
El conjunto, de 44 mil metros cuadrados, se construyó con el sistema industrializado de moldaje monolítico en el antiguo Fundo Santa Elvira, en la antigua comuna de Barrancas. Donde antes terminaba Santiago, hoy conviven un nuevo parque industrial, los parques La Hondonada y Mapocho Río, el renovado hospital Félix Bulnes, un gimnasio, colegios y centros de salud primaria. Además, la futura estación Huelén de la Línea 7 del Metro estará a solo dos kilómetros.
Para quienes hoy reciben su llave, la historia la resumió Ludwig Burk, presidente del comité “Movilízate”: “Mírennos dónde estamos hoy día. Desde nuestros baños de pozo, casitas mal hechas, tierra y barro por todos lados… y ahora habitaremos lo que solo en los mejores sueños podíamos ver: ¡Nuestras viviendas propias!”.

